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¿Y AHORA QUÉ? ¿También la culpa es de ZP?
REPARTO DE FONDOS PÚBLICOS
Camps castiga a Ripoll con sólo el 4,8% del dinero que el Consell consigna para las diputaciones El presidente de la Generalitat prima a la provincia de Castellón, que recibe más de la mitad de los fondos
PERE ROSTOLL L as fidelidades se acaban pagando. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ha optado por castigar en los presupuestos autonómicos para 2008 a la Diputación de Alicante, dirigida por el zaplanista José Joaquín Ripoll, y únicamente enviará a la corporación alicantina el 4,8% del dinero consignado para las tres diputaciones de la Comunidad, poco más de 1,4 millones de euros. La cantidad contrasta con lo que se llevará Castellón, el feudo de Carlos Fabra - uno de los grandes aliados de Camps - , a la que el Consell transferirá la mitad del dinero que la Generalitat tiene previsto remitir a las tres diputaciones. Los datos, comprobados por este periódico partida a partida, son elocuentes. De forma global, las tres corporaciones provinciales está previsto que reciban de las arcas autonómicas un total de treinta millones de euros, de los que únicamente un 4,8% - que suponen la citada cantidad de 1,4 millones - llegarán hasta las comarcas alicantinas. Al menos eso es lo que está consignado, a día de hoy, negro sobre blanco. La institución provincial, concretamente, percibirá medio millón de euros para actuaciones en la red viaria provincial, una cifra sensiblemente inferior a la de años anteriores; otros 515.000 euros para hacer frente a la amortización y los intereses del plan de infraestructuras culturales de 1998, un programa inversor del que la Diputación adelantó en su momento la cuantía; 446.800 euros para el funcionamiento del Hogar Provincial; y, finalmente, 7.800 euros para colaborar en iniciativas de promoción del valenciano. Punto y final.
Los datos por población son, si cabe, más espectaculares todavía. Mientras la Diputación de Castellón recibirá de la Generalitat un total de 22,96 euros por habitante, la de Valencia se quedará en tan sólo 2,03 euros por vecino y la corporación que preside Joaquín Ripoll sólo conseguirá 0'80 euros por censado. Quedan pendientes de reparto otras tres líneas de ayuda - obras hídricas, mejora de instalaciones eléctricas y campañas sobre el Estatuto - para las diputaciones, dotadas con 10,4 millones, pero que están sin territorializar. Los socialistas pusieron ayer el grito en el cielo. Los diputados Diego Maciá y Cristina Moreno denunciaron el «sectarismo» de Camps que no sólo, dijeron, «castiga» a Ripoll «sino a todos los alicantinos».
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