Cortan un dedo a un empleado de una CAM
Un empleado de una sucursal de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) de Orihuela Costa fue sometido la semana pasada a torturas por una banda de ladrones que buscaban atracar la oficina. Los delincuentes cortaron un dedo al empleado mientras le tuvieron retenido y le torturaban para conseguir obtener la combinación de la caja fuerte de la oficina, según confirmaron ayer fuentes cercanas al caso, que añadieron que se ha abierto una investigación para identificar y detener a los autores de los hechos.
Finalmente, los ladrones lograron entrar en las dependencias de la CAM y hacerse con un botín de 19.000 euros procedentes del cajero automático ya que no consiguieron abrir la caja pese a todos los esfuerzos realizados, según añadieron las citadas fuentes.
El robo se produjo después de que los captores mantuvieran cerca de diez horas secuestrado al empleado al que sometieron a varias torturas para asegurarse de que les daba la información que le reclamaban.
Los miembros de la banda le siguieron cuando salió de su vivienda para ir a la oficina, una sucursal de la CAM ubicada en la playa de Cabo Roig de Orihuela Costa en el centro comercial Playa Marina. Durante el trayecto, y siempre según las mismas fuentes, le cerraron el paso y le obligaron a subir a un vehículo y tras someterlo a varios golpes, se le llegó incluso a realizar un corte en la falange de uno de los dedos de la mano con el objeto de conseguir los números que componían la combinación de la caja fuerte de las oficinas bancarias.
Las mismas fuentes precisaron que se trató de un secuestro producido a primera hora de la mañana y que el arrestado no quedó suelto hasta bien entrada la tarde. El hombre fue soltado de sus secuestradores en la carretera de la localidad murciana de San Javier, en la que él mismo buscó ayuda en un centro de salud para que le atendieran de las lesiones sufridas durante la brutal agresión.