A comer Chocolate...
Muchas veces, el chocolate es repudiado de la dieta diaria por el temor a engordar y echarse unos kilitos de más. Sin embargo, consumido en dosis adecuadas y controladas, el chocolate negro o puro puede ser muy beneficioso para nuestro organismo y nuestra piel.
El chocolate (que ha de ser puro o sin leche) contiene una sustancia conocida como epicatequina del grupo de los flavonoides, y según varios estudios científicos, puede llegar a actuar como un protector natural contra las enfermedades cardiovasculares.
La epicatequina es un antioxidante natural que protege los vasos sanguíneos y previene la arteriosclerosis. Este efecto antioxidante se pierde cuando el chocolate se acompaña con leche (tanto en un vaso como en la propia tableta de chocolate).
Según los especialistas, el chocolate negro sin leche, aporta al organismo la misma cantidad de flavonoides que 6 manzanas, 2 vasos de vino tinto y algo más de 4 tazas de té.
Su consumo diario, en una ración de entre 20 y 30 gramos al día (una onza de la tableta al día) es recomendable porque aporta al organismo aceites vegetales que combaten el colesterol "malo".
Para las Embarazadas:
Al degustar un chocolate de buena calidad, una mujer tiene 69% menos de riesgos de desarrollar preclampsia, una complicación que asocia hipertensión arterial y ganancia de peso con edemas, y que afecta a un 8% de los embarazos.
Este componente del chocolate, especialmente presente en el chocolate negro, tiene virtudes diuréticas, vasodilatadoras y estimula el corazón. El chocolate también contiene magnesio, beneficioso para la hipertensión, y flavonoides, que son poderosos antioxidantes.